No sé si me dirijo a alguien. Supongo que no. Sólo hay una fan bastante fiel a mí que, aunque se pierda y no sepa volver a encauzar el camino, sé que siempre está y debe estar detrás mía, conmigo.
Me gustaría dirigirme a ti, mi fiel seguidora por tantos años. Últimamente, más bien desde hace unos meses, estás un poco perdida en ti misma, sin saber hacia dónde ir, con quién ir, si está bien o mal, si conseguirás llegar... Sé que no expresas todo lo que pasa por tu mente, porque casi ni tú misma lo entiendes. Te gustaría hacerle entender a la gente lo que significa, pero lo ves tan complicado y tan largo que no quieres hacerte tan protagonista de unos minutos dados.
Vaya tontería, ¿no? Por no ser protagonista con los demás, no consigues ser protagonista contigo misma. Te tienes de lado, como simple espectadora de tu vida. No la vives como te gustaría. Pero ambas sabemos que si las cosas no fueran como son, sí lo serías. Porque todo ha cambiado muy deprisa, y sin quererlo te ha afectado hasta el punto de guardarte en ti misma, sin enseñarle al mundo lo que vales. Porque vales bastante, aunque suene cursi, y sin que suene prepotente por otro lado sabes que cada persona vale su peso en oro y tú no eres menos. Pero no te quieres, prefieres retraerte en tu imaginación y en tus pensamientos ocultos. Que quizás en este pequeño pedazo de papel estás dejando ver, de forma anónima, para evitar ideas implícitas que quizás lo sean, o quizás no. Para que la gente no te psicoanalice y te diga lo que debes hacer. Tú sabes lo que debes hacer, pero las cosas están yendo a una velocidad que no te gusta.
Lo que realmente sucede es que las cosas pasan, siguen su curso, nunca se detienen por nada ni por nadie, y lo sabes. Pero te llega a cansar, por eso lo rehúyes. Yo te digo, fiel amiga, que no te preocupes, que todo lo que has hecho hasta ahora tendrá su recompensa y que este extraño pero díficil bache pasará con un resultado fructífero que te hará volver al camino perdido y seguir tan bien como hasta antes.
Las cosas irán bien. Pon un poco de tu parte y un poco de ese optimismo que te caracteriza.
Nunca nada puede salir mal. Y si sale mal, piensa que todo tiene solución. Ánimo, tú puedes.
Me gustaría dirigirme a ti, mi fiel seguidora por tantos años. Últimamente, más bien desde hace unos meses, estás un poco perdida en ti misma, sin saber hacia dónde ir, con quién ir, si está bien o mal, si conseguirás llegar... Sé que no expresas todo lo que pasa por tu mente, porque casi ni tú misma lo entiendes. Te gustaría hacerle entender a la gente lo que significa, pero lo ves tan complicado y tan largo que no quieres hacerte tan protagonista de unos minutos dados.
Vaya tontería, ¿no? Por no ser protagonista con los demás, no consigues ser protagonista contigo misma. Te tienes de lado, como simple espectadora de tu vida. No la vives como te gustaría. Pero ambas sabemos que si las cosas no fueran como son, sí lo serías. Porque todo ha cambiado muy deprisa, y sin quererlo te ha afectado hasta el punto de guardarte en ti misma, sin enseñarle al mundo lo que vales. Porque vales bastante, aunque suene cursi, y sin que suene prepotente por otro lado sabes que cada persona vale su peso en oro y tú no eres menos. Pero no te quieres, prefieres retraerte en tu imaginación y en tus pensamientos ocultos. Que quizás en este pequeño pedazo de papel estás dejando ver, de forma anónima, para evitar ideas implícitas que quizás lo sean, o quizás no. Para que la gente no te psicoanalice y te diga lo que debes hacer. Tú sabes lo que debes hacer, pero las cosas están yendo a una velocidad que no te gusta.
Lo que realmente sucede es que las cosas pasan, siguen su curso, nunca se detienen por nada ni por nadie, y lo sabes. Pero te llega a cansar, por eso lo rehúyes. Yo te digo, fiel amiga, que no te preocupes, que todo lo que has hecho hasta ahora tendrá su recompensa y que este extraño pero díficil bache pasará con un resultado fructífero que te hará volver al camino perdido y seguir tan bien como hasta antes.
Las cosas irán bien. Pon un poco de tu parte y un poco de ese optimismo que te caracteriza.
Nunca nada puede salir mal. Y si sale mal, piensa que todo tiene solución. Ánimo, tú puedes.